Si quieres estar siempre conectado cuando viajas ya no tienes que estar preocupándote por los sobrecostes del roaming o por instalar en tu móvil una tarjeta física de una operadora local.

Gracias a las tarjetas eSIM, tan sólo tienes que escanear un código QR y activar el plan en tu móvil para disfrutar de datos allá donde te encuentres. Son una opción tremendamente cómoda, que podrás utilizar si cuentas con un móvil compatible con eSIM.

Pero no todas las eSIM sirven para lo mismo ni ofrecen las mismas prestaciones, por lo que si vas a viajar este verano, elegir la mejor eSIM es fundamental.

En este artículo vas a aprender qué tienes que tener en cuenta a la hora de contratar tu próxima tarjeta eSIM, para que no te dejes llevar únicamente por el precio y consideres todo tipo de variables para que elijas la que más se adapta a tus necesidades.

Qué es una eSIM

En primer lugar, debes conocer qué es exactamente una eSIM. No es más que una tarjeta SIM digital que se integra en tu teléfono móvil. Digamos que sería una evolución de la tarjeta SIM física tradicional.

Con ella, te puedes conectar a una red móvil sin insertar una tarjeta física. Así, puedes activar varias líneas en tu teléfono, cambiar de operador, contratar datos cuando estás de viaje… con total comodidad.

Puedes contratarla a través de Internet y para instalarla sólo necesitas unos minutos. Podrás conectarte casi al instante, sin tener que preocuparte por costes de roaming o costes ocultos en la tarifa a final de mes.

Qué tener en cuenta antes de elegir tu eSIM

Verás que en el mercado existen cientos de compañías de eSIM, pero a la hora de elegir, no te preguntes “cuál es la más barata”, sino que deberías cuestionarte “para qué la necesito”.

No es lo mismo una eSIM para una escapada de tres días que una para trabajar durante un mes desde otro país. Tampoco es igual navegar por WhatsApp o consultar mapas que hacer videollamadas, subir vídeos o usar el móvil como punto de acceso para otros dispositivos.

Dependiendo para qué la necesites, tendrás que elegir una eSIM u otra. Por ejemplo, si vas a usarla para mensajería y navegación básica, una conexión 4G puede ser suficiente. Si vas a consumir vídeo, realizar subidas a redes sociales, trabajar de forma remota o tienes previsto compartir Internet con otros dispositivos, merece la pena un plan 5G, más rápido y estable.

Otro factor clave es la cobertura. Comprueba que la eSIM funcione adecuadamente en el país o países a los que vas. Si indica que su uso es para “Europa” o “Global”, puede haber territorios en los que no esté disponible el servicio.

También es importante saber si emplea redes de buena calidad o si ofrece cobertura suficiente en zonas rurales o menos pobladas. Una misma eSIM puede funcionar bien en ciudades, pero flojear fuera de las grandes urbes.

Cómo calcular los datos que necesitas

Otra cosa fundamental es elegir bien el plan de datos que necesitarás. Debes pensar en el consumo real que vas a realizar. Si solo vas a consultar mapas, mandar mensajes por WhatsApp y entrar a alguna red scial, no necesitarás mucho.

Sin embargo, si vas a crear contenidos en vídeo o realizar videollamadas, necesitarás un plan de datos consistente que no te deje colgado.

Por regla general, para que tengas una orientación, puedes tener en cuenta lo siguiente:

-Entre 1 y 3 GB: Para un viaje corto de fin de semana o varios días con un uso ligero y corriente de Internet.

-Entre 5 y 10 GB: Para un viaje de una semana o de varios días si consumes contenido audiovisual.

-15 GB o más: Si vas a realizar un uso intensivo y, por ejemplo, crearás contenido, lo subirás a tus redes sociales o realizarás videollamadas.

-Plan ilimitado: Compensa si necesitas estar permanentemente conectado o si, por ejemplo, vas a compartir Internet con otra persona o si vas a trabajar a distancia y necesitas no quedarte colgado. En estos casos, conviene no quedarse corto.

A veces sale más rentable pagar un poco más por un plan amplio que comprar varios paquetes pequeños y quedarte sin datos a mitad del viaje.

Validez

Otro aspecto importante es la validez de los datos contratados. Hay eSIM que empiezan a contar desde la compra y otras desde la activación
Además, ten en cuenta que hay planes de varios días, de una semana, de 30 días o ilimitados. Si te vas a conectar todos los días, deberías hacerte con un plan que cubra todo el viaje.

No te dejes guiar solo por el precio, porque puede ser engañoso. El precio por sí solo engaña bastante. Dos planes pueden costar parecido y, sin embargo, uno durar 7 días y otro 30, o uno tener 5 GB y otro solo 2 GB. Por eso conviene comparar siempre el precio total, el precio por gigabyte y la duración del plan.

También es esencial revisar la validez. Hay eSIM que empiezan a contar desde la compra y otras desde la activación. Si compras con demasiada antelación, puedes perder días de uso sin darte cuenta. Esto es especialmente importante si organizas viajes con tiempo o si compras varias eSIM para diferentes destinos.

Compatibilidad con el móvil

Antes de comprar, confirma que tu teléfono es compatible con eSIM. Aunque cada vez más modelos la incluyen, no todos los móviles la soportan -sobre todo si ya tienen algunos años- y, además, algunas variantes regionales pueden cambiar según el mercado.

En definitiva, buscar la eSIM que más encaja con tu viaje y tu forma de usar el móvil es fundamental. Revisa cobertura, consumo, duración, precio real, compatibilidad y facilidad de instalación. Con esta checklist, tendrás todo lo que necesitas para encontrar la tarjeta que más se ajuste a tus necesidades.