
El Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD) ha dado un golpe sobre la mesa en materia de tecnología y educación. Con la recién emitida Orden Departamental 11-2026, se establecen las reglas del juego sobre el uso de dispositivos móviles en los centros educativos públicos y privados de todo el país.
Lejos de ser una simple «prohibición de teléfonos», esta ordenanza regula a fondo la convivencia digital, la privacidad y las consecuencias del uso inadecuado de la tecnología en horario escolar. En Gadget Dominicana te desglosamos qué es, cuál es su alcance real y cuáles son las implicaciones para estudiantes, padres y colegios.
¿Qué es la Orden Departamental 11-2026?
Es el nuevo marco regulatorio oficial que busca contrarrestar la distracción en las aulas, el ciberacoso y el uso desmedido de pantallas durante la jornada escolar. Su objetivo principal es devolver el foco al proceso de aprendizaje, regulando no solo los smartphones, sino también tabletas, relojes inteligentes (smartwatches) y sistemas de audio personales dentro de las escuelas y colegios.
¿Cuál es su alcance? (¿A quiénes y qué aplica?)
El alcance de esta ordenanza es nacional y abarca tanto al sector público como al privado. Estos son los puntos clave de su aplicación:
- Restricción horaria: El uso de dispositivos móviles de uso personal queda estrictamente restringido durante las horas de docencia directa.
- La excepción pedagógica: Los dispositivos sí podrán utilizarse dentro del aula única y exclusivamentecuando el docente lo autorice expressamente como parte de una actividad educativa planificada.
- Zonas comunes: La regulación también se extiende a los períodos de recreo y pasillos si el centro educativo determina que su uso afecta la socialización o la seguridad.
- ¿Qué pasa con los smartwatches?: Aunque son relojes, si tienen funciones de conectividad, datos o mensajería, entran en la misma categoría de restricción que un smartphone durante las clases.
Consecuencias e Implicaciones (Las reglas de juego)
La ordenanza no se limita a decir «no los uses», sino que establece responsabilidades y consecuencias claras ante el incumplimiento:
- Retención del dispositivo: Los centros educativos están facultados para retener el dispositivo si el estudiante viola la norma.
- Custodia y entrega: El aparato retenido solo será entregado de forma presencial a los padres o tutores legales del menor, previa firma de un acta de compromiso.
- Privacidad y Ciberbullying: La ordenanza penaliza de forma severa el uso de dispositivos para grabar, fotografiar o difundir imágenes de compañeros o profesores sin autorización, especialmente si esto degenera en acoso digital o fraudes académicos (copiarse en exámenes).
- Responsabilidad de los padres: Se traslada una carga importante a las familias, quienes deberán firmar acuerdos de corresponsabilidad al inicio del año escolar, aceptando las políticas de uso de tecnología del centro.
Esta medida toca un punto neurálgico en la sociedad actual. Aunque desde el punto de vista pedagógico la reducción de distracciones es una victoria, el reto estará en la ejecución. Los colegios y escuelas tendrán que capacitar a su personal para el manejo de la custodia de estos equipos (para evitar pérdidas o reclamos de daños) y los padres deberán acostumbrarse a no tener «línea directa» con sus hijos en cualquier minuto del día de clase, recurriendo a los canales institucionales para emergencias.
No se trata de satanizar la tecnología, sino de normar su uso en un espacio de desarrollo. La Orden Departamental 11-2026 marca el inicio de una nueva era de disciplina digital en las aulas dominicanas.
Tienes el link a la ordenanza completa en PDF aquí
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