
ace ya muchos años que el alcance de las publicaciones orgánicas en redes sociales como Facebook, Instagram o LinkedIn se ha reducido dramáticamente.
Los contenidos, aunque se le muestran a todos los usuarios, sólo son vistos por algunos de ellos -cada vez menos- gracias, o por culpa de, los algoritmos de las distintas redes sociales. Cada uno tiene en cuenta diferentes variables a la hora de ordenar las publicaciones que se mostrarán en primer lugar en su feed de actualizaciones.
Ante la pérdida de visibilidad una solución -la más rápida y directa- es «pasar por caja» y comprar publicaciones promocionadas que se muestren en las primeras posiciones a los usuarios cuando regresen a la red social. Invertir en publicidad en Facebook o en Instagram es la vía más fácil para vencer a los algoritmos.
No es de extrañar. Las compañías de redes sociales obtienen buena parte de sus ingresos de este tipo de publicidad, por lo que la situación no va a cambiar, sino que puede que en el futuro vaya incluso a peor. No van a renunciar a esa parte del pastel de sus ingresos. De hecho, buscarán la forma de conseguir más.
Cómo conseguir «vencer al algoritmo» sin poner publicidad
¿Qué puede hacer el usuario que no quiere invertir presupuesto en adquirir estos formatos publicitarios? Poco, la verdad, más allá de asumir el descenso en el alcance sus publicaciones, aunque si que hay algunas medidas que pueden mejorar este aunque sea mínimamente. Son las siguientes, en líneas generales:
Contenido de calidad
No nos cansaremos de repetirlo: es, más allá de pagar, la manera más efectiva de lograr atraer la atención de los usuarios. Pero crear contenido de calidad no es fácil, requiere una importante inversión de dinero y la ayuda de profesionales expertos en crearlo.
Ahora, ese esfuerzo tendrá su recompensa, ya que los algoritmos están cada vez más preparados para reconocer este tipo de contenidos (Google, por ejemplo, hace tiempo que lo valora por encima de los contenidos orientados 100% a SEO que repiten una y otra vez palabras clave). Se valora la naturalidad y la calidad principalmente, que sea contenido «útil» para los lectores..
Seguir una estrategia
Una manera de que el algoritmo de la red social no se «olvide» de tu contenido es que éste se publique de manera periódica y constante. Por eso es tan importante planificar contenidos y seguir una estrategia determinada que fidelice al usuario pero, también, a los motores de las propias redes sociales.
Contenido específico para cada red social
Parece de sentido común este consejo, pero todavía muchas empresas reutilizan los contenidos que crean para una red social en otras.
Esto supone que el usuario que siga a la empresa por dos canales distintos reciba mensajes duplicados y acabe cansándose. Además, no todas las redes sociales funcionan de la misma manera y hay que crear contenido que se ajuste a las características de cada una de ellas si se quiere ser efectivo.
Monitorizar los resultados
Es necesario analizar constantemente el rendimiento de los contenidos, para saber cuáles son aquellos que mejor funcionan y potenciar su uso sobre otros formatos que logren menos interacciones o visualizaciones entre los usuarios.
Las propias herramientas de estadística de cada red social proporcionan información muy valiosa y suficiente que te puede servir para tomar decisiones sobre tu estrategia de contenidos.
Tratar de comprender al algoritmo
No funcionan los algoritmos de la misma forma en todas las redes sociales, sino que cada una valora unas opciones frente a otras. Además, cambian constantemente, por lo que tener ese conocimiento resulta fundamental a la hora de saber qué contenido preparar.
Por ejemplo, el algoritmo de Facebook valora más los contenidos de los familiares y amigos, lo local, aquello que logra más interacciones por parte de los miembros de la comunidad… y un sinfín de variables más. Su uso está tan extendido en todas las plataformas que incluso aplicaciones como Tinder echan mano del algoritmo para mostrar a unos usuarios primero que otros…
Historias y contenidos efímeros
Las Historias, que incorporan la mayor parte de las redes sociales, permiten publicar de forma constante y más desenfadada. Estos contenidos que desaparecen a las 24 horas proporcionan cercanía con el usuario y más interacciones.
También se ordenan con sus propios algoritmos para las Historias, pero pueden ser una buena forma de llevar el mensaje a los usuarios. Incluso se pueden conservar en históricos y archivos, como ocurre en Instagram y Facebook.
Emisiones en directo
Las retransmisiones en directo no son ordenadas por un algoritmo. De hecho todas las redes sociales potencian ampliamente su uso -incluso LinkedIn cuenta con la herramienta LinkedIn Live– por lo que también pueden ser una buena forma de ponerse en contacto con los usuarios saltándose la tiranía de los algoritmos.
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