El fundador de Meta, Mark Zuckerberg, ha vuelto a colocarse bajo los reflectores más intensos de la justicia y la opinión pública. Esta vez, el escenario no es solo una audiencia política, sino un estrado judicial en Los Ángeles que podría cambiar para siempre las reglas del juego para las redes sociales.

¿Por qué Meta está en el banquillo?

Meta se encuentra en el centro de un tsunami legal compuesto por más de 1,500 demandas en Estados Unidos. El caso «punta de lanza» es el de una joven de 20 años (identificada como K.G.M.), quien alega que el diseño algorítmico de Instagram le generó una adicción destructiva desde los 9 años, derivando en depresión y ansiedad severa.

La acusación principal sostiene que Meta diseñó sus plataformas como «casinos digitales», utilizando funciones como el scroll infinito y notificaciones persistentes para «secuestrar» el sistema de recompensa del cerebro de los menores, priorizando el tiempo de pantalla sobre la salud mental.

Los puntos clave de su defensa

Zuckerberg ha mantenido una postura firme, defendiendo la utilidad de sus herramientas frente a las acusaciones de diseño adictivo. Aquí los pilares de su testimonio:

  • Utilidad vs. Adicción: Zuckerberg argumenta que Instagram no es «intrínsecamente adictivo». Según su visión, si un servicio es valioso, las personas querrán usarlo más, comparando el uso intensivo con el valor que aporta la conexión social, no con una patología.
  • La responsabilidad de los usuarios: El CEO de Meta señaló que muchos de los problemas provienen de usuarios que mienten sobre su edad para evadir las restricciones de 13 años, y que la empresa trabaja constantemente para mejorar estos filtros.
  • El bienestar de los adolescentes: Destacó que en 2024 se implementaron las «Cuentas para Adolescentes», con protecciones automáticas en mensajes directos y restricciones de contenido sensible (estilo PG-13).[Image comparing Meta’s teen account settings vs standard accounts]
  • Falta de consenso científico: Al igual que en sus declaraciones previas ante el Congreso, Zuckerberg insiste en que no hay evidencia científica definitiva que demuestre que las redes sociales sean la causa directa de la crisis de salud mental juvenil.
  • Colaboración con la industria: Reveló que incluso intentó contactar a Tim Cook (Apple) en 2018 para establecer estándares de bienestar para jóvenes, intentando mostrar una faceta proactiva y no solo reactiva.

Un juicio que es un «referente» (Bellwether)

Este proceso es lo que en leyes se llama un juicio de referencia. El veredicto del jurado en Los Ángeles servirá de guía para los miles de casos restantes. Si Meta pierde, la industria tecnológica enfrentará una reestructuración masiva en cómo «alimentan» de contenido a nuestros hijos.

Zuckerberg, en un momento de inusual honestidad, admitió ante el tribunal que es «conocido por ser malo» en sus apariciones públicas, pero su estrategia legal es clara: Meta es una herramienta útil, y el uso problemático es una cuestión de comportamiento, no de ingeniería.